Inmovil

Echo de menos las caricias que no hemos tenido, los domingos en la cama o en el sofá, las risas tontas por cualquier cosa, los paseos cogidas de la mano por la playa o simplemente, cenar en el japo a solas, tú y yo.
Me lo cambiaste por follar sin sentimiento, apariciones de madrugada cuando ibas borracha, cabreos y reproches, escondernos en los portales y pedir a domicilio la comida japonesa.
Segundo duelo en el año y este me ha dejado astillas.
La honestidad debería ser obligatoria en las relaciones, porque este "no te digo que no te quiero, por si acaso me arrepiento" es una tortura psicológica de altos vuelos.
No me gusta esperar y, sin embargo, llevo esperando que suene mi móvil de madrugada desde hace un año.
¿Alguien sabe cuántos rechazos hay que tener antes de que alguien te quiera?
Mi ex, la tirita a distancia, la tirita de la tirita que resultó que me agravó la herida...
Duermo menos horas de las que debería porque la cama se ha convertido en un campo de minas que generan mis sueños.
Me levanto de mal humor por dejarte hacerme todo lo que haces y me descubro llorando más veces de las que me gustaría.
Todo el mundo piensa que lloro por mi ex, pero creo que lloro por no saber quererme, por dejarme hacer daño como si una parte de mí pensase que se lo merece.
Si digo la verdad, no sufro por amor. Ella no me da nada para que la quiera, más bien todo lo contrario, pero estoy triste, mucho, más que si me hubieran roto el corazón.
Quizás lo que esté roto sea mi capacidad para ilusionarme.
Me faltan las ganas y las ganas es el motor que me hace mover.
Así que estoy inmóvil, parada, varada, flotando sobre este mar de dudas que tú me has dejado.

Comentarios

Noe Nono ha dicho que…
mi querida hei, cuanto te entiendo..., mi situación no es igual, pero siento lo mismo... a ver si nos vemos pronto y hablamos y nos distraemos :) ánimo, besicos.

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