domingo, noviembre 20, 2016

Mi coco

Tenía una habitación de hotel, una botella de cava enfriando en la nevera y muchas ganas de portarme mal.
Así podría empezar un nuevo relato, novela o guión y, sin embargo...
Ojalá fuese mejor escritora del guión de mi vida.
Los silencios incómodos se han venido a vivir conmigo, así que estoy endureciendo la espalda para soportar la tensión que me generan.
Pienso sobre ello mientras remuevo el café, un café oscuro, oscuro como ella, un café amargo, amargo como la noche de la que acabo de despertarme.
Me subo al tren que me lleve a casa. Pasajera en un tren rodeada de personas pasajeras como yo. Compañeros de viaje pasajeros...
Como tú, que en mi vida también vas a ser pasajera, ¿verdad?

1 comentario:

Juli Gan dijo...

Hei, no te descubro nada que no sepas. Todos somos pasajeros del resto. Por más tiempo o por menos. Habrá que aceptarlo como buenas perdedoras.