lunes, junio 27, 2016

Daños co-electorales

Después de un fin de semana relajado y maravilloso, nunca pensé que anoche acabaría tan mal.
He dormido poco, con el sueño muy ligero y me he levantado sin ánimo alguno y sintiendo que el cuerpo me pesaba toneladas (y no tiene que ver por los excesos con la coca de Sant Joan).

He descubierto que la política también puede partirte el corazón.
Ha sido como una ruptura que no te esperas, cuando te dejan cuando estás más enamorada, sin sospechar nada, sin verlo venir.

Hoy me siento menos libre y más triste, pero...
... soy como el junco que se dobla, pero siempre sigue en pie.