lunes, julio 27, 2015

No estaré donde no me quieren

Venga, vamos, sé un poco original.
La táctica de la avestruz está pasadísima de moda.
Has decidido recular, meterte debajo de las sábanas de tu cama, aunque con este calor no apetezca, y regodearte en tu propia mierda. Muy bien, perfecto. Es tu charco, retoza a gusto.
Eres un tanto repetitiva en tu comportamiento, ¿lo sabías?
Te acercas, te alejas, te hundes, me buscas, te avergüenzas/arrepientes, desapareces.
Deberías aprender que la felicidad no está prohibida ni es para unos pocos, la felicidad se busca y podrías ser feliz...  no conmigo, por supuesto.
Tu felicidad conmigo supondría llevar cargo de conciencia, sería un yugo sobre nuestras espaldas que convertiría el oro en barro y en esos lodos yo ya no estoy para meterme.
Te lanzo cabos, salvavidas a los que aferrarte, pero no, has decidido gritarme y terminar pasando de mí, colocarme en el rincón de la indiferencia y hablar con todo el mundo menos conmigo.
Muy bien. Gracias por volver a demostrarme, aunque tú no quieras verlo, que te revuelvo y te remuevo más de lo que quieres.
Mi ego está satisfecho.
Te abandono a tu propia suerte.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

joder, alguna vez te ha pasado que puedes identificarte con los dos lados de una historia? he sido el avestruz y el ego satisfecho, y he de decir que ambas situaciones no dejan de ser una gran mierda, y perdón por lo escatológico :) muakas Nono.

Nosu dijo...

hay gente que no sabe jugar sus cartas o es que directamenet, están en otra partida diferente