miércoles, mayo 27, 2015

El museo de las emociones

He vuelto varias veces, pero...



... resultó que la magia no estaba en el lugar.

En el museo de las emociones cada día es diferente. Los recuerdos se retuercen y se transforman de una forma caleidoscópica en función de la ventolera con que te despiertes.
Nunca sabes en qué momento el museo de las emociones abrirá sus puertas ni por qué motivo, pero caes a cuatro patas en medio de la sala central y ves tu vida como si fueses un realizador de televisión, escoges qué plano entra en directo y sientes y te sientes..., sobretodo, feliz.
El museo de las emociones tiene magia y convierte cualquier recuerdo en algo mágico, especial, divino y maravilloso. Cualquier tiempo pasado fue mejor, ese es el eslogan del mi museo de las emociones.

Nada es perfecto, por fortuna. Por eso es genial el museo de los emociones.

1 comentario:

Nosu dijo...

Alomejor no cualquier tiempo pasado fue mejor, pero así lo recordamos. El cerebro, que nos juega malas pasadas