Maniobras de escapismo

No me desvelo por ti y, sin embargo, te apoderas de mis sueños.

Apareces cuando menos me lo espero, acercándote a mí como si nada, lanzándome miradas tímidas, acariciándome furtivamente, susurrándome cosas que escandalizarían a nuestras madres, metiendo en mi cabeza la idea de encontrar un rincón secreto donde dar rienda suelta a nuestras manos que, ahora, en este justo momento, todo lo que sienten es un exagerado deseo de contacto, de rozar suavemente con las yemas nuestras pieles, de recorrer caminos y descubrir recovecos que todavía no conocemos, de dejar que nuestras bocas se acompasen en un dúo perfecto de improperios y gemidos.

No hay remordimientos, ni culpas, ni gente, ni composturas porque apareces cuando menos me lo espero y vacías mi mente de prejuicios para llenarla de curiosidad, de morbo y de deseo. Y cuando ya me he rendido y me tienes ahí, justo donde quieres, utilizas tu mejor maniobra de escapismo y te esfumas antes mis ojos, tal y como viniste, dejándome perdida en el abismo de la nada.

¿Otra vez? No lo soporto, me desgarro por dentro, me desespero y grito: ¡Te odio!

Una sacudida me despierta.
-¿Estás bien? Has gritado.
-Sí, sigue durmiendo.

Le doy la espalda, mientras cierro los ojos.
Con un poco de suerte, aparecerás cuando menos me lo espere, me someterás y volveré a sucumbir, aunque desaparezcas cuando más te deseo.


Comentarios

Hormiga ha dicho que…
oooooh temazo!!!
Blau ha dicho que…
Estoy con Hormi!!!! momentazoooo
Tuki ha dicho que…
Yo tb estoy con Hormi!!!

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