jueves, abril 11, 2013

Enséñame a humillar

Anoche, después de perder días de vida y ganar unas cuantas canas, sufriendo como sufrí con el Barça, decidimos ver el nuevo programa de La 1, MasterChef.

A parte de darnos cuenta que, más vale ver este programa con la tripa llena o morirás de hambre, me sorprendió la actitud del jurado.

No sé por qué motivo, se ha puesto de moda un jurado borde, desagradable y que te lo haga pasar mal. Marcó la pauta Risto Mejide y ahora, cualquier programa que se precie (Splash pone el morbo con Anna Tarrés), parece que tiene que tener, sí o sí, un experto borde, desagradable y que te haga sentir una mierda, porque si no, no mola.

Y no lo entiendo, la verdad.

Luego exigiremos respeto en nuestras relaciones y nos escandalizaremos de los mobbing, bulling y demás maltratos.

No estoy para nada de acuerdo con aquello de "la letra, con la sangre entra", pero parece ser que mediáticamente es lo más.
Es lo más que te humillen, te ridiculicen, te hagan dudar de tus capacidades y te traten como si fueras una mierda. Luego, te dan una palmadita y hale, contento pa casa.

Ayer tarde fui a una conferencia sobre feminismo y hablaban de entrar de una forma subconsciente en el tejido social, de calar poco a poco, pero sin pausa, en la conciencia de la sociedad y así, hoy en día, a las chicas no se les pasa por la cabeza que tengan que dejar sus trabajos para cuidar de una casa, cuando no hace tanto, la que no lo hacía era señalada. Fueron muchos años de luchas y reivindicaciones, pero a día de hoy, esos derechos, esa conciencia está instalada en nuestra sociedad.

Día a día, vemos en la televisión programas que denigran no sólo a las mujeres, sino a las personas. En aras de conseguir audiencia, todo vale. ¿Creemos que viendo esto todos los días en la tele, no calará en nuestro subconsciente que para triunfar, hay que pisar?

Luego, pasan cosas graves y claro, nos escandalizamos.

4 comentarios:

SinMedida dijo...

A mí lo que me escandalizó fue la mamarrachada de los tanques y el ejército de ese país de al lado del nuestro.
El programa está demasiado guionizado y más que ridiculizar, dan vergüenza ajena.

No quiero despedirme sin decir alto y claro: Escola en català!
Hoy es un buen día también para dejarlo escrito.

Juli Gan dijo...

No vi masterchef, en cambio, me fustigué con Homeland. Paso de bordes de moda tipo Mejide o Tarrés. Por el contrario, nuestra cultura cristiana-masoquista-hay-que-padecer-para-ganarse-el-cielo, no hace sino criar amargaditos acostumbrándose a la miseria. Como cantaban los huajolotes:" Eso, eso es lo que yo quiero ser, hedonista, antimilitarista y antimoralista"

Tuki dijo...

Totalmente de acuerdo! Por eso yo lo único que veo son series alguna película y poco más.

La televisión es frívola y perversa, y ya no puedes ver ni un telediario sin que te fustiguen con cremas cuchillas o bancos.

Así que cuando vi tanques en la tele me quede mirando... (me gustan las mujeres con uniforme muajajajaja) pero en cuanto vi que era realmente apague la tele y me puse a leer un libro

Jam lo intenta dijo...

Una lástima que no exploten a Samanta como es debido, el numerito de los tanques lamentable y el jurado cabreado daba asco. Esperaba más de este programa, la verdad, me gusta la cocina y también algunos realities. Le auguro un futuro negro.