lunes, diciembre 17, 2012

Dando lustro a lo nuestro

Te tengo enfrente, a solas, después de mucho tiempo.
No sé ni cómo ni por qué, pero he venido al encuentro sin corazas. A veces las distancias, aunque no sean físicas, generan ese tipo de finos recubrimientos.

Te miro a los ojos y me veo en ellos. No me había dado cuenta, pero cómo hemos cambiado en este lustro (5 años, ya sabes). Hemos perdido frescura, nuestra mirada es quizás algo más turbia, cosa que sin duda ha sido provocada por todos los golpes que hemos recibido por el camino. ¡Cuánto daño nos han hecho! Nadie se puede llegar a imaginar cómo nos ha afectado, cómo nos ha cambiado, todo lo que nos ha pasado en este tiempo y, aún así, todavía una chispa. Y es que te veo allí al fondo y yo también me veo, a tu lado. Ya no hay Jeiland, ni podiums, ni  situaciones desmedidas, pero estamos tú y yo y nuestra capacidad de reencontrarnos a nosotras mismas y lo nuestro. Creo que nos hemos vestido de ironía y sarcasmo, pero nunca de cinismo, porque por mucho que nos linchen, jamás podremos ser unas falsas, que de eso, ya está el mundo lleno.

Se me hace corto el encuentro. Vuelvo a casa con una sonrisa pintada en la cara.
Estoy encantada de (re)conocerte.


5 comentarios:

SinMedida dijo...

Lo que una una cojjjjjj..cola, que no lo separe el hombre.

:)

evita dijo...

:)

Blau dijo...

Que bonitoooooooo!

Nosu dijo...

qué guay

Tuki dijo...

no ha nada como volver a casa con esa sensación...

Otra de Quique ...
http://www.youtube.com/watch?v=X4DMpd91s2I