miércoles, marzo 28, 2012

Macarras Anónimos

Sigo en mode "abuela cebolleta" y empiezo a pensar que me acerco a esa edad en la que ya te han pasado más cosas interesantes que las que te tienen que venir... Ok, no! Mi ilusión más grande es cumplir 100 años, ahí ya, si eso, me muero soplando las 100 velas.

Bueno, pues igual lo que pasa es que ya se me ha quitado ese vicio de ir con yogurinas, como decía Itxaro, y me voy juntando con gente más de mi edad y claro, quieras que no, tener una infancia similar, une.

Criticaba yo lo violenta que es la juventú hoy día y me rebatieron preguntándome si acaso yo no me había peleado en la escuela.
"Todos los días", contesté yo.

Y es que nosotros no hacíamos bullying, nosotros éramos chungos o macarras.

Hubo un tiempo, a la tierna edad de 5 años, en que llegaba a casa con las piernas llenas de moratones a causa de las patadas espinilleras que me propinaban. Mi madre, harta, me cogió un día y muy seria me dijo:

- PequeJei, no quiero que empieces las peleas, pero si te pegan, pega.

Y bueno, yo me quedé con la última parte de la frase: pega.

Mi madre, sin saberlo, creó un monstruo (no de fea precisamente ^^) y, a partir de ese momento, me convertí en una especie de justiciera. No había día que no estuviese involucrada en una pelea. Pero claro, las peleas se acababan o cuando uno se retiraba y se le llamaba gallina hasta que se nos olvidase o cuando uno se caía al suelo, porque eso de patear a alguien cuando ya estaba vencido, jamás lo hicimos.

Lo curioso del tema era cómo empezaban las peleas. Te discutías en clase, amenazabas y siempre, siempre, se acababa con aquélla frase de "a la salida me esperas" (que si lo piensas, anda que yo, ahora, iba a esperarme para que me pegasen, pero en fin), con lo que te tirabas las 2 horas o el tiempo que faltase para salir con retortijones y pensando "cómo he llegado a esto".

Llegaba la salida y toda la clase ya sabía del evento, que se diría en argot facebook hoy día, así que allí estaba todo el mundo, delante de la puerta del cole, en corrillo, esperando a ver una pelea.
Y llegabas y sucedía lo más patético del mundo, dejabas la cartera en el suelo pidiéndole a tu amiga que te la vigilase y te ponías frente a tu rival y te mirabas (si tenía gafas, le pedía que se las quitara... vaya a ser) y comenzabas a acercarte o con el dedo amenazante o empezábais a daros aquellos estúpidos empujoncitos a la altura del hombro...

- Que no me toques, eh.
- ¿O qué? - le decías volviéndole a empujar.
- Que te parto la cara, eh.
- Tú y cuántos más - lo suyo era vacilar.

Y luego ya empezabas a coger ritmo y los empujones eran más seguidos mientras emitíamos los contendientes esos "Eh" seguidos y sin sentido, que acababan cuando te intercambiabas 4 o 5 guantazos (jamás dábamos con los puños), varias patadas y multitud de empujones. Alguno siempre se retiraba o acababa en el suelo y ahí se acababa.

Luego a casa y a merendar. Fin a una dura jornada infantil.

Y sobrevivimos, tú. Claro que, si lo piensas, supervivencia fue superar aquéllos agostos de camino a Extremadura en un 127 sin cinturones de seguridad y sin aire acondicionado.

Pues mira, no he salido tan mal, ¿no?

7 comentarios:

DooMMasteR dijo...

Hahaha! Quins temps! Jo sempre fugia d'aquests merders ;-)

Bon bloc!

Ripley dijo...

aquellos eran otros tiempos, que tan diferentes a los de ahora fueron que no pueden ser comparados. pero sí, la edad suele unir.

Nosu dijo...

pero qué chungas! yo era una niña buena y nunca nunca tuvimos esas peleas! Claro, que en un cole de niñas con las monjas al igual alguna se atrevía a provocar estos desmadres... jaj

aunque tú eres un poco más mayor, no sé yo si compartimos infancia ehh... xDDDD

iTxaro dijo...

abuela cebolletaaaaaa si aún vas a tener que volver a la yogurinas!!!

el otro día mi madre me dijo que le había dicho otra madre: "tu hija de pequeña le comía el almuerzo a mi hija" Yo????

yo era de las que iba con las macarras pero jamás comí el bokata a nadie (me lo comian a mi) entre otras cosas porque a mi de pequeña no me gustaba nada comer.

Si hombre!!! como para comer a alguien algo!!!!

Butterflied dijo...

Pues yo no soy tan mayor (¿?) y lo de "a la salida te espero" estaba a la orden del día también en mi cole/insti. xDDDDD Que molaba hacer corrillo y gritar "pelea, pelea, pelea, pom, pom, pom!" xDDDDDDD

Yo es que me peleaba poco... Porque de pequeña había una matona que siempre se metía conmigo y me pegaba (era bajita y delgaducha, blanco fácil). Pero desarrollé (qué expresión) y un día se metió con mi madre y me cabreó de tal forma que le di semejante piña en la cara que no me he tenido que volver a pelear con nadie en plan pegarnos en mi puta vida. La gente me empezó a respetar y al final esa chiquilla se hizo "amiga" mía y me protegía y todo. xD

Cómo molaba ser niño, joer. O ser adolescente y ver a las canis quitarse las mochilas, los aros de las orejas y arrancarse mechones de pelo y extensiones, jajaja!

evita dijo...

Yo es que era muy pacífica. Tenía a los malotes que conocía en los campamentos y que me protegían diciénome "si se meten contigo di que eres amiga del Picu". En mi cole se estilaba quedar bajo el puente que cruzaba el río que separaba las escuelas públicas de los edificios. Menudas peleas se llevaban a cabo ahí. "A las 5 bajo el puente". Todavía seguimos utilizando esa expresión cuando discutimos y no llegamos a ningún acuerdo XDDD.


Me quedé rezagada respecto al anterior post, pensando en las cosas que decía yo antaño. Creo que más o menos las dijiste ya todas!

Beso!

Nefer dijo...

Binomiooooooooo! que todavía nos queda mucha cuerdaaaaa!