jueves, diciembre 15, 2011

Franki de la jungla

A mí el National Geographic me ha hecho mucho daño.
Y es que, hace un tiempo, hicieron un programa sobre la media de bichos (arañas, moscas, mosquitos...) que el ser humano se come mientras duerme tranquilamente en su hogar y me horroricé.

Y claro, yo el otro día estaba en casa y una mosca grande, muy negra y asquerosa, estaba en el cuarto y lié la de San Quintín para acabar con ella, porque claro, me la podía comer mientras dormía.
Yo no tenía las gafas puestas, así que a la mosca, verla, lo que se dice verla, pues no la veía, pero la oía, vaya si la oía y me crispaba por momentos.
Tan pesada estaba que hasta hice entrar en paranoia a MiMujé que, siguiendo mis instrucciones y con la ayuda de un calcetín, se dispuso a matar a calcetinazos a la mosca cojonera. Tras varios intentos conmigo escondida bajo el nórdico, le pegó un latigazo que dejó a la mosca medio KO, pero con la mala suerte que cayó en su joyero.
Para mí no era suficiente, así que la obligué a vaciar el joyero para acabar con ella definitivamente.
Cuando ya estaba casi vacío, la mosca salió volando torpemente y, como MiMujé no se lo esperaba, se asustó y salió disparada del cuarto, dejándome sola ante el "peligro".
La mosca se quedó en el techo, allí pegada, observándolo todo desde arriba, preparada para introducirse en mi boca cuando me durmiese y comenzase a roncar cual cerdo. ¡No podía ser! Así que cogí mi zapatilla comencé a lanzarla contra el techo.
Mi puntería, ya de por sí, es malísima, pero si a eso le sumamos que yo iba un poco perjudicada después de tomarme unas cuantas birrillas, pues la cosa empeora. Para remediarlo y mejorar mi precisión, decidí subirme encima de la cama y lanzar la zapatilla con más fuerza.

- Al final te vas a hacer daño por culpa de una insignificante mosca - me gritaba MiMujé. Eso sí, desde el quicio de la puerta, porque ella había huído.

Yo ya no atendía a razones y solo imaginaba a la mosca posándose en mi boca o peor, en mi oreja dirigiéndose hacia mi cerebro por el conducto auricular, así que lancé con todas mis fuerzas la zapatilla con dirección al techo...
... o eso creía yo, porque por una razón que yo no comprendo, me lancé la zapatilla contra la cara. Y no, no digo que dio en el techo, rebotó y me dio en la cara. ¡No! ¡Que la lancé directamente a mi cara!
Me quedé pseudo-desmayada en la cama mientras MiMujé se descojonaba.

¿Y la mosca?, diréis.

Pues debió morir de la risa porque desapareció tras mi zapatillazo.
O eso, o me la comí.

11 comentarios:

Shhh... dijo...

jaja, qué jefa XDD

Bruja Truca dijo...

Si te la hubieras comido desde el principio te hubieras ahorrado todo eso.

Top dijo...

Lo que yo espero es que vivas en el último piso, porque si soy tu vecino y empiezo a oir zapatillazos contra mi suelo(a saber qué hora era), bajo y TE HAGO TRAGAR la mosca.
Hala.

Nosu dijo...

JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJ

Definitivamente, el mundo será de los insectos xDDD

Butterflied dijo...

Esto es lo puto mejor que he leído en mucho tiempo. Me encanta(s).

Mosca Estremecida dijo...

Arriba moscas de la Tierra!

Norma dijo...

Hola, soy Stevie Wonder. Recuerda mi canción. Si bebessss, no exterminessss!

Trasgu dijo...

Upss decididamente me quedo con la opción de que se desintegró del zapatillazo!! Por cierto, menudo equipo el vuetsro... A la próxima que Tumujé te grabe mientras estés emulando al amiwito Franki!! :P
Bsoss y buen finde!!

iTxaro dijo...

A ver... cervecillas, sin gafas pero tu qué te pensabas que eras?
Cómo puedes ir de cacería mayor en esas condiciones?

Para la próxima vez gaséala que es menos peligroso para ti


Glup.. que está mosca estremecida por aqui.. no digo nada

crazy_chords dijo...

¡Hakuna matata!

A.Blume dijo...

Pues yo también me descojono con tu relato xddd