jueves, mayo 27, 2010

Hausnarketa

Sé que me toca dar respuesta al post anterior y a ello voy, si mis pocas conexiones neuronales despiertas me ayudan a ello.

El insomnio vino anoche a visitarme porque a mi raciocinio le dio por largarse al país de las hadas, dejándome sola con mis hiperactivas neuronas y sin cortafuegos que pusiesen freno a la emboscada que el miedo había planeado sobre mi cabeza.

Lo habéis adivinado. Este post habla de sentimientos y de las ralladas que aparecen con ellos.

Creo que los seres humanos de nuestra generación en adelante somos inaguantables, difíciles y egoístas. Creo que nos damos mucha importancia y nos tomamos demasiado en serio. Y creo que somos unos cobardes que, ante cualquier dificultad, nos rendimos. Eso sí, siempre tenemos coartada: "yo no tengo por qué aguantar esto. Paso de sufrir".
Y es así como la relación más larga que tenemos es con nuestro banco mediante ese contrato llamado Hipoteca.

Hoy en día, nadie aguanta nada ni a nadie y siempre mantenemos el sistema de defensas activado, no vaya a ser que alguien quiera adueñarse de nuestra vida, nuestras decisiones, nuestra libertad y nuestros sentimientos. Porque claro, ¿y si luego se larga? ¿Qué hacemos con el vacío dejado?

Ayer vi la peli 80 egunean y uno de los personajes insistía en que no nos hacemos más sabios con la edad y yo no sé si tendrá razón, pero sí que creo que la gracia de vivir es ir aprendiendo y yo he aprendido que, aunque importantes, las palabras no significan nada si no van acompañadas por acciones; que las acciones las realizan l@s valientes y que de es@s no hay tant@s por el mundo y sobretodo, he aprendido que nadie cree en las promesas porque ni siquiera quien las pronuncia sabe si será capaz de cumplirlas.

Y este punto dónde nos deja.
Todos hablamos del amor, de querer, de sentir, pero ¿qué es más difícil querer a alguien o dejarte querer?
Yo creo que dejarte querer. Pero dejarte querer de verdad. Olvidar los miedos asociados a las inseguridades y asumir que, como todo en esta vida, la clave reside en convivir con el riesgo. El riesgo de mostrarte, el riesgo de no gustar, el riesgo de que te abandonen...

Por eso, mi respuesta a la pregunta del post anterior es que me resulta más jodido perder a la persona que me haya querido.
Porque cuando nos dejan, no nos duele más no poder volver a querer a esa persona (de hecho podemos seguir queriéndola durante un tiempo), sino dejar de sentir que esa persona nos quiere.

Y no sólo hablo de pareja (tal y como muy bien han apuntado en los comentarios). Yo jamás volveré a sentir el amor que me tenían mis abuelos y no quiero ni pensar en lo que sentiré el día que falte mi madre. En cambio, el sentimiento de amor que tengo hacia ellos, permanece.

Perder a la persona que más has querido es jodido, pero dejar de sentirte querida por ella, dejar de ser especial para esa persona, lo es mucho más.

PD: Esta noche me emborracho. Prefiero pasar la noche en encefalograma plano y pagarlo mañana con resaca ;)

18 comentarios:

dorle dijo...

Llego tarde a contentar pero lo hago que tengo ganitas...
En la pregunta había dos conceptos tan amplios que da para mucho: "perder" y "amar" (además del superlativo "la más" que es demasiado relativo). Se puede perder y amar de tantas maneras que la respuesta depende de la combinación que hagas.
Pero si nos limitamos a generalizar, prefiero perder a quien me ama que darme de bruces con "perder mi amor";...se puede seguir amando después de perder a quien nos ha amado (como dices con tus iaios)pero no se puede sacar amor (o "ejercerlo" cuando la pérdida es por perder la vida) donde tu corazón dijo "hasta aquí".
Perder el amor para mí siempre significó una especie de derrota...


Y ya...que ando de culo en el curro pero me has venido genial para un kit-kat..

Un besote

Jei dijo...

@dorle: me encantas :)

PetitaCriatura dijo...

Una vez más me has dejado boquiabierta. Chapeau, senyora Jei. Gracias por tus reflexiones y no dejes de hacerlas por favor(compagínalas con las borracheras)xD Petons, guapa.

Hormiga dijo...

anda qué casualidad! yo tb me emborracho esta noche! buena reflexión. y te he dejado un truquito para poder enviar las fotos!

Victoria dijo...

Cada historia es un mundo y esta entrada tuya da para mucho. Perder físicamente no significa que pierdas emocionalmente y viceversa. Yo llevo tatuado el amor de mi abuela para siempre. Sin embargo, ante las pérdidas emocionales, al final siempre me pregunto si me han amado de verdad. Estoy con Dorle. Yo quiero que siempre me quede el amor. Las piratas somos así. Se debe a nuestra condición alada. Un beso.

toatoa dijo...

Sabias reflexiones dentro de la maraña de pensamientos a los que nos tienes ya acostumbrad@s.

Espero q la resaca no sea demasiado agresiva.

Besos y chin-chines!!!

Justa Osadía dijo...

¿Sabes qué? Que si esta noche te emborrachas haces bien. Es más, quizás desde la distancia esta noche yo también brinde de más y te acompañe.
Brindar por todo lo que he perdido pero por lo mucho que he ganado.
Es una frase que puede parecer absurda, pero yo dentro de mi caos me entiendo perfectamente. Hoy tengo un día de esos jodidamente malos ¿se nota?.
Chin-chin queridísma!!

P.D: ¿Se podría vivir sin corazón?

Pinda dijo...

joder, es la hora de la siesta, estoy en la biblioteca, pero intentaré q no se me note demasiado, xDDD

Tienes razón. Siempre había sentido q me era mucho más fácil querer a alguien que dejarme querer, pero no hacía más que oir que no, que es más difícil querer que que te quieran...

Y con la edad me da que o aprendes y te haces más sabio (o menos idiota, xD) o te vuelves más difícil (y más idiota?)... qué raro es esto de hacerse mayor, xDD

Trasgu dijo...

Jei, me ha gustado tu punto de vista acerca de la pregunta que planteaste.
Es cierto que el paso de los años y experiencias nos hace más "egoistas" pues nada en esta vida pasa en valde y aunque perdonemos a los que nos hicieron daño, yo en mi caso no olvido. El problema, en mi caso, es que me veo hablando siempre con ese pronombre posesivo a veces tan odiado como es "mi" y comentando a mi gente algo parecido a : "Pues con lo que me cuesta tener mi piso, mi coche, mis cosas,...mi vida en general...ya he de estar segura para quererlo compartir...) En este punto lo has dicho muy claro, me identifico...soy una cobarde con miedo a perder...tal vez algo que nunca he tenido...y esto es una ironía del vivir.
Sobre las promesas??Uhmm...he aprendido que si las haces has de cumplirlas, así que hace ya tiempo que las únicas promesas que hago son a mis sobris!! Estas siempre las cumplo!! :P
Comentas que las palabras sin acciones no valen nada...Aquí he de confesar que me has llegado...Siempre digo que la vida son detalles y esos detalles son que quedan en el recuerdo. Lo que llevo tiempo dándole vueltas a la cabeza es acerca de cuando una palabra deja de tener el significado originario de cuando te las dicen o de cuando las dices, cuando deja de ser válida, cuando vence su significado...Por seguir el ejemplo que has puesto: una hipoteca tiene vencimiento...sabes perfectamente cuando pagarás tu última cuota e incluso todas las condiciones para poder amortizar, cancelar.... Lo mismo pasa con los productos perecederos y mil cosas a tu alrededor...Pero con el amor (sin importar el tipo que sea) sin saber por qué esas palabras que se dijeron, que se pronunciaron, que te susurraron y que susurramos al oido...se desvanecen y se esfuman...y ese amor que suposo ser un día incondicional...sin saber por qué...deja de serlo(y aquí me reitero me refiero a todo tipo de amor)
Uffff...menudo rollo te he metido!!! :) Sorry!!!
Decirte una vez más que me ha encantado tu reflexión!!

Bsos

PD:Recuerdas...si bebes...no conduzacs (je,je)

Nosu dijo...

touché


podrías haber aplazado la borrachera para cuando coincidamos.

:)

muamua

iTxaro dijo...

qué verdad dices (verdades)

solo me queda decirte que la resaca no sea muy dura... qué agusto me emborracharía contigo

un gran achuchón

Anónimo dijo...

Me ha quedado tan larguisima la respuesta que mejor la pego en mi blog:

http://quemelotenganencuenta.blogspot.com/2010/05/relaciones-del-siglo-xxi.html

dintel dijo...

Uy, "esta noche me emborracho", déjame calcular... ¿es la del jueves o la del viernes?... uy qué miedo... (en realidad, qué divertido..., bueno, yo ya me entiendo...) ;)

Club dijo...

amen hermana

Blau dijo...

Neska polita, estas brillante!

azko maite....

Norma dijo...

Tus abuelos te siguen queriendo, niña

Besazos

Eva dijo...

Yo creo que lo que tu identificas con dejarse querer depende por completo de saberse querer a una misma.

En la medida en que una no sabe quererse a sí misma, el vacío dejado por alguien que lo hacía es mayor.

Nefer dijo...

Binomio, un achuchón!
Besos