... siempre se repite la misma historia

Sábado por la noche.
Peculiar situación que se repite, con demasiada frecuencia, a lo largo de mi vida.
Captas mi atención, me intrigas, en definitiva, me gustas.
Yo te he calado.
Intuyo cómo eres porque nos parecemos mucho.
Actuamos de forma similar para esconder nuestros miedos (que no son pocos).
Las personas así, que podemos llegar a hacer mucho daño a quienes no nos entienden, nos comprendemos y, en seguida, se establece una conexión. Difícil y dura conexión, intentando demostrar quién marca mejor las distancias, pero conexión al fin y al cabo.
Y en esas estamos, descubriendo lo mucho que nos parecemos, estableciendo nuestra peculiar conexión, cuando no se te ocurre otra cosa que liarte con otra delante de mis narices.
¡Olé! Chúpate esa, Heijei. Toma golpe a mi ego.
Hartita empiezo a estar de escuchar de boca de personas que me gustan las "estupendas" frases tipo "Eres una tía genial. No sé por qué no estás con nadie", "Ojalá, X fuese como tú", etc...
Pero a pesar de eso, no me descuidas, porque, aunque a tu ritmo, también me estás descubriendo.
Y es una lástima que yo no esté buena, porque estoy segura, de que entonces dejaría de gustarte... pero como amiga.
Para que luego digan que la belleza está en el interior.

Comentarios

Entradas populares