Teoría de la vaca

Como el otro día te dije, te lo voy a explicar.

¿Sabías que la vaca es uno de mis animales favoritos?
Y no precisamente porque a veces sea más pesada que una vaca en brazos, ni porque me guste la leche o me encante su carne, que también, sino porque es un animal fascinante.

Sé que te estarás preguntando que esto a qué viene, pero espera, yo te lo explico.

La vaca me parece un animal fascinante por su sistema digestivo.
Como sabes, pertenece a la familia de los rumiantes, esto es que poseen un sistema digestivo donde se da la rumia que consiste en la regurgitación del alimento ingerido para continuar masticándolo después de haberlo ingerido.

Pues eso es, así me comporto yo con los sentimientos.
En un afán de no perderme nada y de disfrutarlos al máximo, los deposito en alguna cavidad de mi cerebro, para posteriormente, en épocas en las que quizá no tenga emociones nuevas, recuperarlos y volver a saborearlos, o digerirlos mejor. ¿Por qué no?, también tengo que reconocer que ha habido momentos en los que no he podido encajar los golpes.

Así que si crees que sigo sufriendo por quién me partió en dos, por quién devastó mi interior y me dejó como un guiñapo, en definitiva, por quién tú y yo sabemos, no te preocupes, no es así.
Además, tienes que saber que no todo lo que escribo gira en torno a esa experiencia.
Hay más fantasmas en mi vida.
Pueden ser situaciones que me han pasado, o simplemente situaciones que me hubiera gustado que pasasen.

Piensa que lo importante es que escriba, que lo digiera todo, que rumie sobre mis sentimientos, los que me provoca la gente y los que yo provoco en los demás.
Preocúpate el día que no escriba y/o no cante.
Ese día, me sentiré muerta por dentro.
Por extraño que parezca, el dolor me sigue pareciendo una forma de sentirme viva y hasta que vuelva a ingerir nuevos "alimentos", seguiré rumiando los anteriores.

Gracias por quererme y preocuparte por mi.
Por cierto, ¿te he dicho ya que te quiero mucho?

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