Dicen que la distancia...

Sólo a veces la distancia es la solución.

Poner kilómetros de separación puede tener dos efectos totalmente contrarios.

Por un lado, echar de menos con más intensidad, a cada minuto que pasa, a la persona que está lejos; o con suerte, el efecto contrario, conseguir olvidar a la persona que has venido a olvidar.

Pero entonces, miro dentro de mí, para comprobar los daños de ese huracán y veo que alguna parte ha quedado irreparable.

Es curioso. Meses intentando dejar de sentir dolor y, cuando sales de mi mente, descubro que ya no queda nada. No voy a volver a ser lo que fui (acaso eso ya no me sirva), pero es que descubro que ahora me siento vacía.

Y quizá sea verdad eso de que “un clavo quita otro clavo”, pero ¡qué pereza! ¡Qué pocas ganas de esforzarme por conocer de veras a alguien nuevo!

En fin, sabes también de qué me he dado cuenta. De que no hay nada especial en nuestra historia. Escucho canciones y parece que todas las letras las haya escrito yo. ¡Qué gracia! Al final resultará que tenías razón cuando decías que era egocéntrica.

Ya te decía yo que los sentimientos son únicos, lo que cambia es la manera de vivirlos.

Ahora todo eso ya da igual porque, es verdad, que ya no te quiero. Sólo quiero dejar de odiarte para que sea una realidad que ya no me importas.

Escribo esto mientras escucho "Miedo" de M-Clan.

Comentarios

Toofasteddie ha dicho que…
Vaya, vaya con er blog de jeijei

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