miércoles, noviembre 30, 2016

Ganas

Tenía ganas de cambiar de aires, tenía ganas de dejar de ser yo, de convertirme en alguien que no era, alguien que no pensara antes de hablar y mucho menos que no pensara antes de actuar.
La vida me había dado una segunda oportunidad y tenía ganas de aprovecharla.
Tenía ganas...
Tenía ganas de ponerte olor, ganas de ponerte gestos, actitud y miradas...
Tenía ganas de pasar a la acción, de dejar de imaginar para actuar, de comerte a besos y conocer tu sabor, en definitiva, te tenía ganas.
Pero las ganas dieron paso a la frustración y con ella a la rabia, porque otra vez volví a ser yo, a pensar antes de hablar, a quedarme quieta en vez de actuar, a volver a la condena de quedarme con las ganas.
Y me morí de ganas, como nunca, como siempre, porque yo, rara vez, gano.

martes, noviembre 22, 2016

Sábado asintótico

Bajaron las temperaturas bruscamente y lo nuestro se vino abajo como un bizcocho mal cocinado.


¿Y ahora qué hacemos con el bizcocho?

domingo, noviembre 20, 2016

Mi coco

Tenía una habitación de hotel, una botella de cava enfriando en la nevera y muchas ganas de portarme mal.
Así podría empezar un nuevo relato, novela o guión y, sin embargo...
Ojalá fuese mejor escritora del guión de mi vida.
Los silencios incómodos se han venido a vivir conmigo, así que estoy endureciendo la espalda para soportar la tensión que me generan.
Pienso sobre ello mientras remuevo el café, un café oscuro, oscuro como ella, un café amargo, amargo como la noche de la que acabo de despertarme.
Me subo al tren que me lleve a casa. Pasajera en un tren rodeada de personas pasajeras como yo. Compañeros de viaje pasajeros...
Como tú, que en mi vida también vas a ser pasajera, ¿verdad?

viernes, noviembre 11, 2016

Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo

No quiero amor, no lo busco.
No quiero que me quieran. Prefiero el deseo, al que acabo de subir al podium de las sensaciones vitales.
No quiero una relación, a menos que sea sexual.
Me he quedado vacía, tengo que poco que dar, pero estoy absolutamente dispuesta a llenarme, a que me llenes efímeramente de oxitocina, esa que segregamos al "hacer el amor".
No tengo nada que pedirte, excepto una cosa, vete con quien quieras, acuéstate con quién te plazca, no me importa, pero cuando estés conmigo, que no haya nadie más, que todos tus sentidos se centren en mí y despierten a los míos, empótrame contra la pared, bésame como si me fueras a arrancar el labio, aprieta tu cuerpo contra el mío y conviérteme en la única.
Hazme creer que soy especial mientras dure el encuentro, es lo máximo que voy a tolerar que me quieras... seas quien seas.

lunes, octubre 10, 2016

Algú ho havia de dir

Quizás es difícil de entender, sé que lo hacéis con la mejor intención, que sólo queréis demostrar que estáis de mi parte, pero...

Decirme que no me quería,
NO ME AYUDA NADA